lunes, 7 de abril de 2014

Contar los muertos - The migrant files (Por Gonzalo Fajul)




Si algo estamos sacando en claro de la crisis humanitaria que se desarrolla ante nuestras santas narices en las fronteras de Ceuta y Melilla es que la calidad de la información y la fiabilidad de los datos determinan todo. Entre medias de las interpretaciones que unos y otros hacen de la realidad, se dirimen cuestiones tan serias como los derechos de un refugiado, la dignidad de las fuerzas de seguridad o la credibilidad del Estado de Derecho. Como en ese juego infantil en el que los manifestantes multiplican sus números y las autoridades los fraccionan, estos días hemos conocido versiones antitéticas de las pelotas que se dispararon al mar, de los inmigrantes que entran y salen, y de los metros de suelo español que recorrieron los policías marroquíes en plena devolución ‘en caliente’. Es irritante, además de peligroso.
De todos los asuntos cuyos detalles desconocemos, el que posiblemente sea más relevante es el de las víctimas mortales de esta locura organizada. Si los europeos nos viésemos obligados a desayunarnos cada mañana con la cifra exacta de los cadáveres que se acumulan en nuestro recibidor, tal vez juzgaríamos con más dureza las imposturas populistas o las simples astracanadas, como la que protagonizó hace unos meses el defenestrado Primer Ministro Letta nacionalizando a los muertos de Lampedusa y deportando a los supervivientes.
Pues bien, ese vacío podría ser cubierto ahora por una iniciativa de nueve medios europeos (entre los que se encuentra El Confidencial español) que han decidido hacer precisamente eso: contar los muertos. El proyecto The Migrant Files (Los archivos de los migrantes) ha creado una completa base de datos que tiene sus fuentes en proyectos como United for Intercultural Action o Fortress Europe, de los que les hemos hablado en alguna ocasión en este blog. Una de las tareas a la que han hecho frente sus investigadores es precisamente ‘limpiar’ los datos que provienen de diferentes orígenes, dando coherencia a la metodología de recogida de información, evitando redundancias y garantizando la solidez de las fuentes. Un equipo de 16 estudiantes del Laboratorio de Periodismo de Datos de la Universidad de Bolonia ha colaborado verificando muestras de datos. Un trabajo titánico, se lo aseguro.
Los resultados merecen la pena. Gracias a este proyecto hoy podemos estimar seriamente que desde el 1 de enero del año 2000 han muerto 23.000 seres humanos tratando de llegar a Europa. Los corredores de la muerte están representados de acuerdo a su importancia relativa en el mapa que abre esta entrada. Pueden navegar por él consultando cuántos murieron y dónde y cuándo lo hicieron. Además de la herramienta del mapa, el lector puede encontrar en la web del proyecto una base de datos en expansión que clasifica la información por centros de detención, sucesos, territorios e incluso inmigrantes. Una llamada a la colaboración de individuos y organizaciones permite vincularse al proyecto y ayudar a completar los datos.
Pueden encontrar aquí un espléndido comentario periodístico de la información a cargo de Daniele Grasso, redactor de El Confidencial, y aquí su explicación metodológica. Su esfuerzo y el de los muchos que participan en este proyecto (financiado en parte por el Journalism Fund) es una rara victoria de los datos objetivos y la transparencia sobre la manipulación y la opacidad que las autoridades europeas imponen a este asunto. Que siga.

No hay comentarios: