sábado, 21 de junio de 2008

La política en manos de la oposición mediática (Por Nicolás Casullo)




Se habita un tiempo donde lo mediático roba casi todo lo real de la realidad. La carencia de ideas y programáticas de una oposición política no constituida definidamente, provoca que esta ausencia haya sido reemplazada, cooptada, tal vez casi de manera definitiva, por la lógica de la información de masas (movilero, locutor, entrevistador, periodista analista).

Una lógica mucho más eficaz, y con sello de época, en la trama de la sociedad, donde los medios en su “no hacer política” hacen la sustancial política diaria que confirmaría la imprescindible muerte de la política, dejada atrás como lo zángano y corrupto en la vida de los argentinos.


Una lógica periodística del slogan, de la frase compactadora, del título fuerte, del copete “síntesis”, del dato gancho, del impacto efectista, del hallazgo ocurrente, del reduccionismo de corte publicitario “en tres palabras”. Una lógica de la trasmisión diaria en cadena de todos los informativos. Una lógica mediática bandolera, cuyo oficio totalizante ha devenido desvalijar los hechos centrales, quitar del medio los sentidos que importarían ver debajo de la hojarasca, sustraer los significados.

Cumplir entonces puntillosamente el repertorio conservador, reactivo y antipolítico del statu quo permanente, mientras se almuerza con Mirtha Legrand: un sentido común esparcido, siempre logrado, que el dominio entre bambalinas del país y las apetencias del mercado capitalista necesitan para explicar el mundo. Todo se “compra”, todo se “vende”. Por lo tanto lo único cierto es “el mercado”. La mercancía informativa expone un supuesto mundo a su imagen y semejanza, como lógica que rotula y marca tecno-masivamente a la ciudadanía.
Ejemplo uno de atraco mediático. La Presidenta dijo en la Plaza: “desde una corporación, cuatro personas a las que nadie votó, a las que nadie eligió, se reunían, deliberaban, decidían y comunicaban al resto de los argentinos quién podía andar por las rutas del país y quién no”, significando que ningún sector o instancia civil puede asumirse ese poder, salvo el Estado y el gobierno elegido por voto, que puede plantearse esa acción interruptora bajo conmoción o conflicto grave interno y externo, o en circunstancias excepcionales de un orden amenazado. Los grandes medios gráficos, radiales e informativos concentrados, transformaron sin embargo inmediatamente esa frase sobre los representantes del agro, en: “cuatro personas a las que nadie votó”, como si la Presidenta ignorase algo que sabe hasta el menos avezado de los ciudadanos: que efectivamente fueron votados, gremialmente, para gobernar las normales tareas de cada asociación. Pues bien, sobre esa falacia extrema de poda mediática, se montó el mayor sintagma explicativo de las últimas 72 horas para recalentar las aguas del conflicto.
Ejemplo dos de sustracción mediática. Durante estos cien días y pico de dura protesta que planteó el lockout agrario, un acontecimiento extraordinario superó al resto de las noticias, de los datos, cifras, diferencias y voces. Y ese suceso fue el corte de rutas o tractorazos permanentes que asolaron el país, lo desabastecieron de alimentos, suministros y libre paso de la gente, hasta alcanzar grados de caos y de sociedad “en abismo”. Pues bien, en todo este lapso no hubo ni varios programas, ni los necesarios, ni un solo programa (desde los medios de masas más concentrados y de buena audiencia) que se haya dedicado exclusiva y totalmente a tratar, señalar, reflexionar y condenar con pelos, argumentos, señales, voces y comentaristas esta producción reaccionaria sobre la escena nacional: el país cautivo por los “buenazos mateadores” de las banquinas. Por el contrario, el accionar mediático provocó una inmensa platea social, para la cual ese dato vertebral y nocivo a una institucionalidad democrática con su régimen de partidos, fue absolutamente naturalizado, neutralizado, aceptado, velado en los reales sentidos que portaba de violencia, autoritarismo y brutalidad anticomunitaria.
Qué te digo cuando te digo
Tanto uno como otro ejemplo de manipulación mediática (entre otros) que involucran nada menos que la palabra presidencial y la operatoria anticiudadana mayor de estos tres meses, grafican claramente el estado mental y de conciencia de gran parte de los argentinos, en cuanto a saber de qué se tratan las cosas, que está sucediendo en su país, qué está en juego en los desacuerdos, y qué representan los diversos actores de la escena.
Puede decirse entonces, como perspectiva de comprensión de la crisis nacional, que la posibilidad de avance hoy de un gobierno democrático institucional (que se autoidentifique con amplios sectores populares sufriendo distintos grados de injusticia y postergación de sus derechos sociales) pasa también y de manera cada vez más acuciante por una instancia de desmontar diariamente un orden que cuenta las cosas (para la probabilidad de modificar tales cosas).
Una contienda que sin duda no remite a ninguna Secretaría de Cultura ni a un Ministerio de ciencia pensado casi exclusivamente para la tecnoindustria, sino que remite a la pura política actuando culturalmente, en estado de constante actualización de sus concepciones de masas, hacia las masas y con las masas. Teniendo en cuenta que la disputa neurálgica en nuestra democracia –en un mundo como el actual bajo dinámica transcultural de derecha– es quebrar constantemente disposiciones interpretativas dominantes. Querellar un orden de los imaginarios en cada coyuntura. Expropiar dimensiones simbólicas de masas educadas y formadas por los propios adn del sistema de alienación en su edad audiovisual expandida. Compenetrarse del clásico, y para algunos superado, tema de las ideologías y de las clases sociales, tal cual enseñaban los libros marxistas tan vendidos en la calle Corrientes años atrás.
En la Argentina de estos días se evidencia que el debate por los significados es una lucha comunicacional de masas donde se juega suerte y destino de cada política. Algo similar sucede en América latina. La época democrático popular y todas las izquierdas necesitan un nuevo ensayismo de análisis y de masas cotidiano, que amalgame herencia de sociólogos, de periodistas, de nietos de Jauretche, de intelectuales y cuadros políticos que digan y disputen palmo a palmo conciencias ciudadanas demasiado golpeadas y desorientadas en la última década. Desenredar a las palabras del astuto pastiche mediático de cada jornada. Tratar de llevarlas a un sitio donde les dé de vuelta el aire y las refresque.
Hoy esas palabras, y las definiciones que componen, no muestran. Esconden. Cuando en la “gran radio y la gran TV” se dice tan ecuménicamente “dialogar” se está diciendo en realidad quitar las retenciones. Y cuando se dice pastoralmente “pacificar”, o “buscar la unión de todos los argentinos”, se dice también y solamente quitar las retenciones. Y cuando se hace referencia a un Parlamento con mayoría oficialista por una cuestión de votos, se dice “escribanía para la firma”, “mano de yeso”, o se postula como nueva “calidad democrática” una increíble cámara de legisladores desagregada en “cientos de posturas” cada una por su lado como “las miles de historia de la ciudad de San Francisco” protagonizada por Karl Malden en los ’70.
La “objetividad” mediática

Los medios de comunicación imponen su bestial “diagrama institucional” bajo una horma de mercado que hoy reina soberana. Implantan su matriz de acuerdo a la programación emisora, su valor de lo que sería democracia, la virtud de un votante apolítico que en realidad no debe saber ni siquiera a quiénes elige cuando elige, porque debería votar átomos “libres” de compromisos partidarios.

En esa misma dimensión mediática y formativa del espíritu (como dirían los idealistas alemanes del XIX) se organiza un mensaje a repetición con muy pocas variaciones: los gobernadores e intendentes que estructuran la política son todos “rehenes o secuaces de la chequera”, las concentraciones populares son “mercenarios a cincuenta o cien pesos por cabeza”, el Estado de nuestra democracia “una máquina que le está metiendo las manos en los bolsillos a usted señor oyente todos los días”, la adhesión de Hebe de Bonafini a Cristina Fernández “cinco palos puestos sobre la mesa”, y la Presidenta “una secretaria de Kirchner”.
Se asiste diariamente a la desmembración ideológica de lo democrático desde la absoluta irresponsabilidad de los dueños del mensaje, una suerte de aquelarre mediático disolvente de todo valor, y donde no existe propuesta alternativa ni referente ni el menor asombro ante cualquier cosa: estadio societal plausible de ser simbolizado con la pregunta con que Marcelo Bonelli inicia su entrevista con Elisa Carrió la semana pasada en A dos voces de TN: “¿Y doctora, el Gobierno sigue robando?”. O el comentario de un periodista de Radio Mitre a la tarde, Marcelo Moreno, que luego de una entrevista que me hace un programa, de escuchar mis reflexiones críticas al agro, y de cortar la comunicación, cerró el reportaje diciendo al aire: “cuando escucho a este tipo de intelectuales tengo ganas de vomitar”.
Es indudable que en el campo de la contienda política por el significado de los hechos, y sus consecuencias, es donde el Gobierno viene perdiendo terreno en manos de un poder que desgasta, desvaloriza, deslegitima, sin dar cuenta de sus emisiones y sin que nadie le pida cuentas políticas de sus responsabilidades e intereses en los marcos del conflicto. Más allá de sus errores, que los tiene abundantes en la crisis del agro, ése es el dato del presente democrático argentino: si el Gobierno no asume este desafío con el despliegue de todos sus recursos humanos, su proyecto democrático carece de la consistencia persuasiva que la época exige.

martes, 17 de junio de 2008

Cuantos viven de una misma hectárea de campo?


PARA ENTENDER EL PROBLEMA
¿CUANTOS QUIEREN VIVIR DE UNA MISMA HECTÁREA DE CAMPO?
UNA HISTORIA GAUCHESCA CASI REAL


Don José es dueño de 200 Hectáreas de campo, en Larroque Entre Ríos, que valen 3 millones de dólares. El no quiso trabajar mas y sus hijos Miguel y Alberto tampoco, por lo tanto alquiló su campo a razón de 15 quintales de soja (1500 Kg) por año y por Hectárea.
Si la tonelada de Soja se la pagan con retenciones de 35% Don José y sus hijos Miguel y Alberto ganaron 306 u$s/Ton x 200 Ha x 1,5 Ton/Ha = u$s 92.000 en el año, sin arriesgar nada, sin trabajar y viviendo en el campo.
Si el gobierno le aplica 41 % de retenciones recibe u$s 10.000 menos por año y por ello es que lo tenemos arriba de la Ruta a el y sus hijos.
Ese Campo de Don José lo alquiló Don Alfredo y su hermano mellizo que son vecinos de Don José alambrado por medio y sacaron de soja en ese campo 3200 Kg/Ha y por lo tanto con el 35% de retenciones piensan sacar u$s 196.000 brutos a los cuales hay que descontar lo que hay que pagarle a Don José por el alquiler o sea que le quedan u$s 104.000 más toda la plata que le ingreso por el trigo ya que en el mismo año sembraron trigo en junio y después de cosecharlo en diciembre, sembraron soja de segunda que cosecharon en Mayo del 2008.-
Como el gobierno quiere cobrarles el 41% de retención Don Alfredo y el Mellizo pierden de ganar u$s 19.000 por año y por eso también están en la Ruta.
Pero como Don Alfredo y el Mellizo son dirigentes de la Federación Agraria de Entre Ríos, ninguno de los dos tiene tiempo para tonteras (por ejemplo sembrar o cosechar) y mucho menos ahora que las cámaras de TV están en la ruta y por ello contratan a Don Rubén vecino de María Grande que tiene una buena sembradora y trabaja en su campo y la saca a trabajar afuera con su hijo Hugo a razón de 150 Kg de Soja por Hectárea sembrada.- Si la retención es de 35% Don Rubén y Hugo cobran u$s 9.200 dólares por 4 días de trabajo pero si la retención es de 41% cobra u$s 900 dólares menos y por lo tanto Don Rubén y el Hugo también esta en la ruta.
Don Aldo y su hermano Francisco son dueños de una cosechadora Vasalli que le salió hace un tiempo u$s 75.000 y la sacan a trabajar en la cosecha de soja a razón de 150 Kg de Soja por Hectárea cosechada y como Aldo y Francisco le cosecharon el campo al Alfredo y al Mellizo están las mismas condiciones que Rubén y Carlos y también está en la ruta.
Todos estos contratos no existen porque en el campo es más importante LA PALABRA que un papel firmado y además nos ahorramos esas boludeces de IVA - Ingresos Brutos - Ganancias - Impuestos a los Sellos - Bienes Personales y otras Yerbas y para darle un valor a esa palabra y no tener que hablar de intereses fijamos los valores en quintales de soja.
Asimismo estos 'culeados' del gobierno fijaron el límite de producción para recibir el subsidio de devolución de las retenciones en 500 Toneladas de Soja y Nosotros cosechamos 640 Toneladas. Eso no sería problema porque algo podemos mentir pero el problema mayor es que no tenemos contratos legales y además Quien es el que tiene todos los impuestos al día para poder anotarse para recibir ese subsidio.
¡¡ Por eso lo mejor es que no nos saquen algo para devolverlo después !!
¡¡ Hay que volver al 11 de Marzo ¡!
Y hasta que no cambien estos funcionarios mal asesorados: Don José y sus hijos Miguel y Alberto - Don Alfredo y su hermano el Melli - Don Rubén y su hijo Hugo - Don Aldo y su hermano Francisco y Don Arturo no se bajaran de la Ruta…. porque trabajaron cuatro días en la cosecha de soja y cuatro días en la siembra de trigo que cosecharan en diciembre de 2008 y si Tata Dios se acuerda y hace llover … otra cosa no hay que hacer salvo fertilizar al macollaje de Trigo … pero eso lo hará Don Arturo que tiene una buena distribuidora de fertilizante y la saca a trabajar…. entonces detendremos en la ruta a todos los camiones sobre todo los internacionales para equilibrar la balanza de pagos. Así que podemos estar 90 días más en la Ruta
¡¡ POR EL FEDERALISMO!! - ¡¡POR EL CAMPO!! - ¡¡POR LA PATRIA!! - ¡¡PERO SOBRE TODO POR LA GUITA!!
¡¡ Y después dicen que la soja no emplea gente mira sino de 200 Has vivimos 10 familias!!
Si Usted no cree esta historia lea el Suplemento Agropecuario Rural del Diario Clarín del Sábado 7 de Junio de 2008, en este suplemento el Ingeniero Agrónomo Héctor A. Huergo, director de dicho suplemento, que supo ser mi compañero en la Facultad de Agronomía en mis épocas de estudiante, y que es pariente de Ernestina Herrera de Noble, dueña del diario en el cual escribe. Este benemérito Ingeniero Agrónomo defensor acérrimo de la Soja y de la posición del campo en este conflicto, dice: 'Hay chacareros chicos o medianos que a veces prefieren alquilar sus propios campos transfiriendo el riesgo de la producción a otros. Algunas veces además de alquilar el campo ellos mismos hacen las labores y conducen los cultivos para el locatario'. 'Otros chacareros con conocimiento y maquinaria se transforman en contratistas para terceros porque por ejemplo para sembrar y/o cosechar 150 Hectáreas no se necesitan más de tres días. A veces están asociados al resultado final u otras veces cobrar por las labores'. 'Muy pocos agricultores se acogieron a la oferta de las compensaciones diferenciales, porque la mayor parte de la agricultura argentina opera bajo la forma de pools, funcionando así: el dueño de la tierra la da en alquiler y el que alquila puede ser un vecino, un contratista sin tierra o una organización que capta recursos.'

domingo, 15 de junio de 2008

La blasfemia y la fé (Por José Pablo Feinmann)

La blasfemia y la fe

Moussad tiene un aire a Omar Sharif, cuando Sharif era joven, impetuoso, como en Lawrence de Arabia. Pero Moussad siente que exagero. “No, professore. No soy un guerrero del desierto. Sólo un mozo de un restaurante de la Piazza Navona.” Moussad nació en El Cairo. Lo dice con orgullo. “¿Dónde nació Moussad?” Se le ilumina la cara, algo que sucede siempre que sonríe. “¡En El Cairo!”, exclama. Son las 4.30 de la tarde y él se ha sentado a mi mesa y yo estoy terminando mi botella de rosé. Moussad me dice que el rosé ha cambiado, que es, ahora, un néctar, que se elabora como una obra de arte. “Moussad –le digo–, todo esto ha cambiado, y para mal. No hay cosa que el turismo no injurie. La obra del Bernini lleva dos años en restauro, la Piazza está rodeada de restaurantes y todo está invadido por turistas apresurados. ¿Los ha visto en el Vaticano? ¿Usted cree que miran la Sixtina? No les importa. Le sacan fotos con sus celulares. Apuntan hacia cualquier lado. Y gatillan y esos pequeños brillos hieren la visión de la gran obra de Miguel Angel. ¿Me permite, Moussad, decirle por qué ocurre eso?” “Diga, professore.” “Porque el turista es incapaz de llevar en su alma las imágenes de la Sixtina. Entonces, con desesperación, saca una foto tras otra. Cree que así atrapará algo. Es la pequeña máquina digital la que ‘ve’ la Sixtina. El turista sólo aprieta el disparador. Estúpidamente, cree que tiene a Miguel Angel en su cámara. Y que lo verá cuidadosamente en su casa. Cuando llegue, habrá olvidado todo, Moussad. A Miguel Angel y a la Sixtina. El verdadero artista se queda horas ahí. No saca fotos. Se lleva las imágenes en el corazón. Vamos, bébase algo de mi rosé. Brindemos juntos.” “¿Estaban buenos los penne alla arrabiatta?” “¿Necesito decírselo?” “¿Vio la liviandad, la pureza del sol? –dice Moussad–. Es un privilegiado, professore. Está disfrutando de un bello atardecer en la Piazza Navona.” “Lo sé.
Pero Roma se ha llenado de motonetas, Moussad. Ya no se puede caminar por las calles estrechas. Fui a la Fontana di Trevi y salí huyendo. Los turistas impedían verla. Eran demasiados. Vengo de Firenze, ¿se lo dije?” “¿A qué fue?” “Oh, un premio literario. Habían elegido las mejores novelas traducidas al italiano en 2007. Eramos cuatro, Moussad. Nos trataron como a reyes. Charles Lewinsky, que es un gran novelista, me decía: ‘Te das cuenta. Nos dan todo esto por hacer lo que más nos gusta en la vida’.” “¿Ganó, professore?” “No, ganó Arturo Pérez Reverte. Pero ya habíamos ganado todos. Nos hicimos muy amigos. Y nos dieron unos cuantos euros sólo por participar del premio.” “Y usted los está gastando aquí. Entre la insalata caprese, los spaguetti a la bonghole y el rosé.”
“¿Sabe algo, Moussad? Esta vez, sí. La blasfemia avanza, lo vi claramente. ¿Qué opina del pene del David de Miguel Angel?” “Eh, podría haber sido más generoso il grande maestro. Ma, professore, no olvide que David era un adolescente. No un hombre todavía”. “¿Sabe, Moussad, que lo venden con anteojos negros? ¿Sabe que el pene saluda, dice: ‘Ciao’? Y la gente lo compra.” “¿Usted lo compró?” “Desde luego. Es la muestra de un mundo que no sólo perdió la fe. La abandonó por la blasfemia. Creen que en esas camaritas de mierda pueden robarse el misterio del Vaticano.”
Días atrás, el consejero de la embajada argentina ante la Santa Sede me llevó a recorrer el Vaticano y me mostró algunos de sus secretos. Es un hombre brillante. Nos derivamos entre esa inmensidad de santos y mártires y le digo: “La fe sólo puede ser un salto. Nadie puede creer en Dios sin saltar al mundo del misterio. La Sixtina se hizo para la magnificencia de Dios y la pequeñez del hombre. La Modernidad acabó con eso”. Me dice: “El misterio nos envuelve, aunque nos repugne no poder deglutirlo racionalmente. En vez de la patética pretensión de imponerle nuestras reglas, y pasado el comprensible momento del improperio, ¿no deberíamos más bien, respetuosamente, venerarlo?”. Le digo: “No se puede creer en un Dios tan ciego, tan mudo, tan ausente. Si apartó las aguas para que Moisés y el pueblo elegido las atravesaran, ¿por qué no pulverizó con un rayo devastador las vías férreas que llevaban los trenes a Auschwitz? Amigo mío, la fe que alimentó estas maravillas del opulento Vaticano ya no le es posible al hombre”. Sonríe. Es como si se compadeciera de mí. Dice: “Busque a Dios, no en los rayos devastadores, sino en las hendijas de la Historia, en los misterios de la vida, en los vacíos de su corazón. Miguel Angel hizo la Sixtina para glorificar al Dios cristiano. Pero, a la vez, porque era un hombre libre.” “Ah, mi amigo –respondo–, la libertad del hombre es la excusa de Dios. Si el hombre es libre y es responsable de la historia que crea, ¿para qué necesita a Dios?” Este hombre elegante, seguro, pleno, sólo responde: “Ya hemos hablado demasiado. No polemizo sobre Dios. Creo en El. He dado el salto. Ojalá usted pueda hacerlo”.

Entre tanto, la ultramodernidad lo banaliza todo. Turistas con bermudas y zapatillas sucias se detienen ante La Piedad, observan apenas, sacan la pequeña máquina digital y sale la luz que asegura la foto. El amplio espacio de la Sixtina se llena de flashes. Nadie busca la Luz. La chispa de la que habla Meister Eckhardt. La ascensión, el camino de Plotino. Nadie imagina siguiera las preguntas terribles de San Agustín: “Dios, si tú eres el Bien, ¿por que has puesto el Mal en mí?”. Creen creer en Dios. Acaso le recen los domingos. Pero aquí creen más en sus juguetes digitales. Y las grandes obras de esos artistas acaso desgarrados que las hicieron entre la fe y la dolorosa duda son sólo fetiches del turismo, ya que eso es hoy la Sixtina: una obligada cita para los turistas de todo el mundo. La mirada del turista sólo ve lo exterior, no se compromete, le aterra penetrar en el misterio que encierran esas obras. Moussad me dice: “No lo dude, professore. Sacan sus fotos en la Sixtina, velozmente. Porque ya piensan –mientras lo hacen– dónde comerán y qué. Yo los espero aquí. También soy un dios”. Se ha hecho tarde. Una brisa fresca nos recomienda abandonar esas mesas al aire libre, que sirven cuando el sol te acaricia, pero no cuando el frío y las sombras se adueñan del lugar. Con Moussad nos despedimos. El me dice: “Los dioses han muerto, professore. ¿Veremos algunos nuevos?” “Los estamos viendo. Son ellos, Moussad. Los dioses digitales. La técnica. La que tanto hace una filmadora digital como un misil que devasta una ciudad.” Moussad sonríe, su bigote se extiende, le brillan los ojos: “Animo, professore. Hay dioses eternos. Venga mañana. Pasaremos del rosé al bianco. Tendré uno que le hará creer de nuevo en todo. La vida es embriaguez. ¿O no lo sabe? La fe también. Si la perdió, entre tanto nos bebemos un bianco. Después veremos qué pasa”. Nos estrechamos las manos. El empieza a levantar los manteles. Yo, sereno, regreso al hotel.

jueves, 12 de junio de 2008

Tucumán y Viedma son las ciudades con mayor desempleo en todo el país



Tienen 11,5% y 11,1% respectivamente, según revela un estudio del INDEC sobre el mercado laboral durante el primer trimestre de 2008. El promedio nacional fue de 8,4%, con un descenso de 1,4 puntos respecto a igual período del año pasado. En el otro extremo, San Luis, con 1,5%, se mantiene como el centro urbano con el índice más bajo.


El Gran Tucumán y el conglomerado Viedma-Carmen de Patagones son los centros urbanos con mayor nivel de desempleo en todo el país, con 11,5% y 11,1% respectivamente. En el otro extremo, San Luis, con apenas 1,5%, se mantiene como la ciudad con el índice más bajo. Las cifras pertenecen a un informe del INDEC sobre el mercado laboral en el primer trimestre del año, difundido esta tarde.

El estudio, asimismo, confirmó que el promedio de desocupación a nivel nacional fue de 8,4%, lo que implica un descenso de 1,4 puntos porcentuales respecto a igual período de 2007. Sin embargo, y tal como ocurre habitualmente en esta época del año, mostró un aumento de 0,9 puntos con relación al trimestre anterior. Según el estudio, la peor situación laboral se observa en las ciudades del noroeste, donde el 9,1% de sus habitantes no tiene trabajo.

Precisamente, a Tucumán (11,5%) le sigue Catamarca (9,1%), mientras que Jujuy y Salta exhiben una tasa de desocupación de 8,6%. En el área metropolitana de Buenos Aires, en tanto, el 9% de la población activa no tiene ocupación laboral. De acuerdo al informe, la ciudad de Buenos Aires muestra una desocupación de 6,6%, mientras que en el Conurbano bonaerense la cifra asciende a 9,9%.

En la Región Pampeana, por su parte, la falta de trabajo castiga al 8,5% de sus habitantes. Los mayores niveles se registran en la provincia de Córdoba: Río Cuarto exhibe una tasa de 9,7%, mientras que en la capital provincial llega a 9,5%.

Más atrás se ubican La Plata (9,4%) y Santa Fe (9,1%). En la Patagonia, por su parte, el desempleo es de 6,1%, con picos de 11,1% en el conglomerado Viedma-Carmen de Patagones y de 8,7% en Rawson-Trelew. En tanto, en el Noreste la tasa de desocupación se ubicó en 5,5%, consecuencia de los resultados que exhiben Posadas (6,9%) y Corrientes (6,8%).

martes, 10 de junio de 2008

Plan de evasión (Por Horacio Verbitsky)


LA ECONOMIA EN NEGRO, OBSTACULO A LA SOLUCION
Plan de evasión
Recién a lo largo del conflicto el gobierno terminó de advertir la magnitud y complejidad de los mecanismos de evasión del campo. Esa generalizada ilegalidad es un obstáculo a la solución, porque las compensaciones oficiales requieren el registro de cada operación y sus actores. Financieras, consignatarios, jueces, empleados de la propia AFIP forman parte de esa red que vende evasión. El escándalo llegó hasta las revistas del corazón. Un cardenal transgénico con tierras en Suipacha.

Cuando se cumplen tres meses del alzamiento de las cámaras patronales agropecuarias contra un aumento en los tributos a las exportaciones de soja, la generalizada informalidad del sector surge como el principal obstáculo para la solución de un conflicto que está afectando los indicadores macroeconómicos y el abastecimiento de la población. Fue necesaria la profundización del desafío para que el gobierno advirtiera hasta qué punto la economía agropecuaria realiza sus negocios al margen de la ley y con porcentajes astronómicos de evasión impositiva. Incluso uno de los principales directivos de la Federación Agraria está sometido a proceso por ese delito.
La ausencia de esta problemática empobrece el análisis de los autopostulados guías alternativos de la patria confundida, como el gobernador socialista de Santa Fe, Hermes Binner, quien apeló a lo peor del repertorio histórico para proponer una salida “sin vencedores ni vencidos”, o el cardenal Jorge Bergoglio y la Iglesia Católica Apostólica Romana que preside, para quienes la presidente podría “remover los obstáculos que desencadenaron esta situación”, si sólo tuviera “un gesto de grandeza” y dejara de “empeñarse como parte en los conflictos” y en cambio pensara como responsable “del bien común”. Luego de varias reuniones con las cámaras patronales, el Episcopado decidió arrojarles un cable que las rescate del atasco en que se han metido.
CFK aceptó recibir el martes a Binner y no se prevé un encuentro con los hombres de negro. Si lo hubiera, de todos modos, no escucharían nada distinto de lo que el jefe de gabinete Alberto Fernández les dijo a los atropelladores jinetes de la mesa de enlace, Kirchner a sus compañeros del Partido Justicialista y distintos funcionarios del gobierno al público en general: el gobierno ha hecho todo tipo de concesiones y ante cada una la respuesta fue una nueva exigencia, por lo que no habrá más negociaciones bajo amenaza. Cristina y Néstor Kirchner se disponen a una larga resistencia política ante el embate de un sector fundamental del poder económico que intenta colonizar al gobierno imponiéndole sus decisiones por la acción directa, sin otra consideración que sus intereses. Es lo que el gran capital viene haciendo con todos los mandatarios electos por el voto popular desde que terminó la dictadura (pero no el miedo que inoculó, ese gran disciplinador, origen de todas las claudicaciones y posibilismos). En cambio Binner, Bergoglio, los principales medios de comunicación y otros actores de menor relevancia del mismo espectro actúan como si existiera una confrontación de bandos de la que sólo ellos, como representantes de un interés superior, podrían rescatarlos.
Bendita soja transgénica
La jerarquía católica es un aliado invalorable de los rebeldes. El responsable de los asuntos políticos del Episcopado, Alcides Jorge Pedro Casaretto, fue el primero en reunirse con el jefe de la Sociedad Rural. Este fin de semana realizó como todos los años su denominada “Semana social” en Mar del Plata. El viernes y ayer recibió a políticos y sindicalistas para debatir acerca de un “Nuevo liderazgo político y social y la justa distribución de los bienes”. Hoy sacarán sus conclusiones. Fueron invitados la presidente del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont, los economistas de la oposición Claudio Lozano, Carlos Melconian y Alfonso de Prat Gay y el gobernador Binner. También se presentó el Barómetro de la Deuda Social que maneja la Universidad Católica dependiente del Episcopado. Todos los asistentes interesados en la pobreza recibieron una conferencia del cardenal italiano Renato Rafaele Martino, que preside el Consejo de Justicia y Paz del Vaticano. En contra de lo previsible para la tradición católica, Martino se pronuncia desde hace años a favor de los organismos transgénicos, como la soja RR, porque “podrían paliar el hambre en el mundo”. Menos sabido es que Martino aprovecha estos viajes para visitar los campos que posee en Suipacha, la rica zona sojera del oeste de la provincia de Buenos Aires.


El fantasma del koljós


El nivel de informalidad que el gobierno fue descubriendo se ha convertido en la principal dificultad para cualquier discusión con el sector agropecuario. Esto explica, también, la obsesiva referencia de las entidades patronales a “la caja” o a “la chequera” oficial, ante la que no estarían dispuestos a postrarse porque ellos tienen dignidad (¿les recuerda algo?). Así intentan deslegitimar al Estado que recauda los tributos y ejecuta los gastos.
Cuando el gobierno incrementó las retenciones, lo hizo sin los habituales trascendidos que permitían a los exportadores registrar operaciones por adelantado al valor anterior y obtener ganancias espurias por miles de millones de dólares. En cuanto se anunció la resolución, el jefe de gabinete convocó a las entidades para analizar las compensaciones que el gobierno desde el primer día estuvo dispuesto a ofrecer a los productores más pequeños y/o más distantes del puerto de Rosario. Para su asombro, la respuesta fue el primer lockout, que se extendió cada vez que el gobierno reiteró la invitación. Los hombres de campo no saben de papeles, argumentó Eduardo Buzzi, cómoda fantasía originada en su antigua militancia partidaria, que consideraba precapitalista y arcaico al sector más moderno e innovador de la economía argentina. Cuando el gobierno replicó que la compensación se depositaría en la cuenta del productor contra la acreditación de la venta realizada y el número de identificación bancaria que otorga la AFIP, surgió la amenaza de una prolongación de la protesta por tiempo indefinido. La Federación Agraria dejó por escrito su contraoferta: que las cooperativas y acopiadores actuaran como agentes de retención y que la AFIP no pagara en forma individualizada a cada productor. Como resultado, sólo 114 de los 62.900 productores habilitados a percibir la compensación, que alcanza a muchas decenas de miles de pesos, la solicitaron a la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA). La queja más flamante que incorporaron es por la resolución de la ONCCA que obliga a informar a quienes deseen comercializar granos y/u oleaginosas el volumen que han almacenado, dónde lo guardan y a qué cosecha pertenece. Una medida tan elemental de mero conocimiento de existencias ha sido comparada con la colectivización forzada del agro soviético el siglo pasado (sic).


Qué porte


Desde octubre del año pasado, las delegaciones de la AFIP en Resistencia, Río Cuarto y Córdoba detectaron la utilización de personas indigentes y de tribus aborígenes del Chaco, para obtener las cartas de porte necesarias para la comercialización de granos y oleaginosas. La carta de porte es el único documento que da respaldo legal al traslado automotor, ferroviario o fluvial de mercancías, con cualquier destino. Esos formularios, emitidos en conjunto por la secretaría de Agricultura y por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) son los documentos de tránsito obligatorios mediante los cuales se reflejan los movimientos físicos de los granos en las distintas etapas de su comercialización. Sus usuarios legítimos son los productores, comerciantes, industriales o prestadores de servicios y no pueden transferirlos, cederlos, prestarlos ni endosarlos bajo ningún concepto. Las cartas de porte deben llevar el número de inscripción de su titular ante la ONCCA y un código de autorización de uso de la AFIP. Desde entonces no es válido el remito para documentar el ingreso de un cargamento a una planta de almacenamiento de granos. En papel o en formato electrónico, la carta de porte identifica a la empresa cargadora y/o la que expide las mercancías, al transportista, con la matrícula de sus vehículos, y al destinatario o consignatario del envío. El documento también contiene el tipo y magnitud de la mercancía que se desplaza. Si un transportista es descubierto durante un traslado sin la carta de porte, la AFIP lo suspende de su registro de operadores en compraventa de granos y legumbres.


El caso de Río Cuarto
Debido a las maniobras descubiertas para burlar ese mecanismo y evadir los impuestos correspondientes, la AFIP intervino esta semana su delegación regional Río Cuarto y promoverá el juicio político del juez federal de Bell Ville y subrogante de Río Cuarto, Oscar Armando Valentinuzzi. Cuando la AFIP intentaba suspender en el registro a transportistas descubiertos sin carta de porte o con documentos obtenidos en infracción, Valentinuzzi otorgaba medidas cautelares y/o amparos que permitían la prolongación de los delitos. En muchas de las causas en las que el juez fallaba de ese modo, intervenían el abogado Ignacio Oría, ex socio de un ex funcionario de la AFIP con el apropiado apellido Contador, y el contador Marcos Alberto Sequeira. Como vive en la ciudad de Córdoba, Sequeira necesitaba constituir un domicilio legal en Río Cuarto. Por lo menos en tres casos lo hacía en el estudio jurídico del hijo de Valentinuzzi. Así, la cooperativa COTRAGRO consiguió de la AFIP la devolución de 2,1 millones de pesos mientras seguía la causa. Otra, TEX Argentina obtuvo una medida cautelar que impide a la AFIP iniciar cualquier reclamo por el impuesto a las ganancias y el IVA desde 2003 hasta 2005. Valentinuzzi también impidió con medidas dictadas en Bel Ville que la AFIP suspendiera del registro fiscal de operadores de granos a empresas que habían cometido las infracciones en otras jurisdicciones: Raúl Oscar Heredia, en Córdoba; Compañía de Tierras en Paraná; El Vinal en Santiago del Estero; Perinagro en Santa Fe; Santo Tomasso en Rosario; agropecuaria Siete Leguas en San Luis.
Muy Pía
Según la investigación de la AFIP, en este país amante del varieté quien conseguía a los monotributistas insolventes que firmaban las cartas de porte necesarias para la evasión y el cobro de los cheques era la abogada María Pía Cardozo, empleada en el área de Saneamiento de títulos de la municipalidad de Río Cuarto, y novia del viudo más famoso del país, Marcelo Macarrón. Cuando la esposa de Macarrón fue estrangulada en Río Cuarto, hace un año y medio, la prensa lo mencionó como un poderoso inversor en un pool de siembra. Según la revista Para Ti, la “extrovertida y sensual” abogada ofrecía por la firma una jubilación de 150 pesos. Un muchacho de 23 años que acompañó a su madre al Banco Francés de Río Cuarto, advirtió que el cheque que la señora debía endosar era por varias decenas de miles de pesos, una cantidad impensable para su situación económica. El muchacho se opuso a que su madre firmara, intentó apoderarse del cheque y María Pía lo atacó a carterazos. En medio del escándalo fueron secuestrados varios cheques. “La nueva señora Macarrón”, como titula Para Ti, está inscripta como monotributista. En el allanamiento a su casa se secuestraron cartas de porte firmadas en blanco y documentos nacionales de identidad de distintas personas. En enero el hilo llegó hasta las empresas beneficiarias de las cartas de porte, que fueron allanadas: la Compañía Argentina de Granos y FLG Agropecuaria. Según la AFIP, los cheques “fueron comercializados en una financiera de la ciudad de Córdoba, Gordon SA”. Los mismos indigentes eran utilizados por la financiera para cobrar los cheques por ventanilla y así hacerse de efectivo sin pagar el impuesto al crédito y al débito bancario que corresponde por esa operación. Otra comercializadora de granos e insumos agropecuarios comprometida era Soybeans SA. Todas ellas están relacionadas y tenían oficinas próximas en el residencial barrio cordobés Cerro de las Rosas. Así, esos hechos, agrega la investigación de la AFIP, permiten suponer que Cardozo y los demás intervinientes conformaban una asociación ilícita destinada a la evasión tributaria”, que vendían como un servicio a las empresas cerealeras. Esta operatoria no se limita a un lugar del país. Es una táctica generalizada en la lucha de clases que el campo, sede de todas las virtudes patrias, lleva contra la totalitaria máquina de recaudar, dirigida por el insaciable matrimonio patagón.


Linces y culebras
No es una sorpresa para nadie que el segundo de Alfredo De Angeli en la Federación Agraria de Entre Ríos, Juan Alberto Echeverría, es uno de los más enérgicos líderes de la revuelta libertaria. La AFIP descubrió que lleva el combate a todos los terrenos: tiene dos causas penales abiertas en Paraná, que fueron unificadas y llegarán a juicio oral el 30 de este mes, por evasión fiscal. La más reciente se inició en febrero de 2006 y la más antigua en agosto de 2004, es decir mucho antes del actual conflicto, en el que Echeverría llamó “culebra” al gobernador Sergio Uribarri porque, dijo, se arrastra ante el gobierno nacional. Los inspectores María del Rosario Schmidt y Federico Carlos Vignolo constataron que vendía cueros a la empresa La Mara SA, que no figuraban en su declaración jurada del IVA. Además encontraron que había depositado 114 medias reses sin documentación que acreditara de dónde provenían y quién era su propietario, en una cámara frigorífica de la ciudad de Hernandarias. En el primer caso se determinó un perjuicio fiscal de 318 mil pesos y en el segundo de 364 mil. Como Echeverría está en quiebra no pagó el ajuste determinado por la inspección. Su quiebra fue declarada el 12 de febrero de 2004, ante el juzgado de primera instancia en lo civil y comercial 8 de Paraná. El crédito del fisco verificado y/o admitido en la quiebra es de 1,8 millón de pesos, pero sólo tiene a su nombre una casa hipotecada y con cláusula de inembargabilidad. En suma, el líder del reclamo adeuda dos millones y medio de pesos, lo que, sin duda, lo estimula para llevar hasta sus últimas consecuencias la lucha contra el unitarismo fiscal que no deja vivir en paz a la gente de trabajo.

viernes, 6 de junio de 2008

Prensa canalla del Mundial 78


Y AYER QUE?

En junio de 1978 desaparecieron 63 personas en todo el país y Adolfo Pérez Esquivel, quien ganaría el Premio Nobel de la Paz dos años después, era liberado el viernes 23, dos días antes de la final. La inmensa mayoría de los medios se subordinaba a las directivas de la Junta, con escasas excepciones, como el Buenos Aires Herald que dirigía el británico Robert Cox. El 14 de abril había fallecido en Buenos Aires el único periodista deportivo que se oponía a la realización del Mundial desde que el torneo había sido otorgado a la Argentina: Dante Panzeri. Incluso desde mucho tiempo antes que los militares dieran el golpe del ’76.

La antítesis de Panzeri, el periodista Enrique Romero, que había redactado una carta apócrifa del futbolista holandés Ruud Krol a su hija, trabajaba en la revista El Gráfico. “Mamá me contó que los otros días lloraste mucho porque algunos amiguitos te dijeron cosas muy feas que pasaban en la Argentina. Pero no es así. Es una mentirita infantil de ellos. Papá está muy bien. Aquí todo es tranquilidad y belleza. Esta no es la Copa del Mundo sino la Copa de la Paz”, escribió el corresponsal en la provincia de Mendoza, donde se concentraba el seleccionado que saldría subcampeón mundial.

Héctor Vega Onesime, el director de El Gráfico –citado por Llonto en su libro–, recordó que “con el escándalo encima, incluyendo una protesta del embajador holandés en la Argentina y la amenaza del equipo de retirarse del Mundial, la cuestión se solucionó con una conferencia de prensa en la que Krol desmintió la carta”. Romero pidió disculpas, pero ya era tarde. Sería un eslabón menor en la cadena informativa de obsecuentes del régimen y el autor de un texto que el gran jugador holandés calificó como “indigno, artero y cobarde”.

El Gráfico y José María Muñoz, el relator de América, sí se transformarían dentro del periodismo deportivo en los iconos de aquello que, ya en democracia, la revista Humor denominaría “La prensa canalla”. Las publicaciones de editorial Atlántida (El Gráfico y otras del mismo sello como Gente, Somos o Para Ti) se convirtieron en las house organ de la dictadura con ciertos periodistas que superaban como apologistas a los voceros de uniforme más consustanciados con el régimen.

Renée Salas, de Gente, se anotaba primera en la lista. “Recorría las redacciones de Paris Match, L’Express, Le Point, Le Monde y Le Figaro ‘para conocer las razones que los llevan a publicar notas contra la Argentina y qué argumentos tienen. En toda Europa hay una moda antiargentina. Es la moda de los intelectuales de izquierda. Es mucho más nota un jefe montonero que yo, y eso no lo dudes’, diría una vez terminado el campeonato” (El terror y la gloria, Abel Gilbert y Miguel Vitagliano, Editorial Norma).

Dos meses después de finalizado el Mundial, en la Revista Argentina ante el Mundo (septiembre-octubre del ’78), los periodistas deportivos escribieron: Mauro Viale y Marcelo Araujo“Fue el milagro argentino. Nadie discute que el país ganó el Campeonato Mundial de Fútbol de 1978 antes de que se diera el puntapié inicial. Su organización, lograda contra los presagios, sorprendió al mundo. (...) Los periodistas argentinos que tuvimos que convivir con nuestros colegas extranjeros durante esos días pudimos comprobar cómo en los más honestos de ellos –afortunadamente la mayoría– se disolvían los prejuicios que traían de sus países merced a la insidiosa propaganda motorizada por las organizaciones subversivas y los ingenuos de siempre. (...) Es cierto que los argentinos todos vivieron por primera vez en décadas la oportunidad de salir a la calle bajo una sola bandera. Después de cuatro o cinco años de sufrir una guerra sucia, la guerra desatada por la subversión, surgió la ocasión de expresar entusiasmo” (extraído de Decíamos ayer, de Eduardo Blaustein y Martín Zubieta).

La cronología de esos días es como un calidoscopio donde el fútbol y los actos de gobierno se confunden como los gritos de gol en el estadio Monumental con los gritos de dolor arrancados por la tortura en las mazmorras de la ESMA.

El 1º de junio comienza el Mundial con el aburrido empate en cero entre Alemania y Polonia. El 7, en base a un informe del Fondo Monetario Internacional que cita el diario La Prensa, se atribuye a la Argentina la tasa de inflación más alta del mundo, con el 172,9 por ciento anual. El 15 de junio, La Nación reproduce una breve declaración del general Videla sobre el partido que Argentina le gana 2 a 0 a Polonia: “Es una gran victoria para el deporte y para el país”. El 24, un día antes de la final del Mundial, el canciller Oscar Montes (un hombre de la Marina) sostiene en la séptima Asamblea General de la OEA que “en la Argentina no existen violaciones a los derechos humanos”. El 25, la Selección Nacional derrota a Holanda por 3 a 1 con dos goles de Mario Kempes y uno de Daniel Bertoni, tras los 90 minutos reglamentarios y el tiempo suplementario. Y el 5 de julio, Videla agasaja con un almuerzo al plantel conducido por Menotti en la residencia presidencial de Olivos.

El día siguiente a la obtención de la Copa, el diario La Razón reprodujo declaraciones de José Alfredo Martínez de Hoz, el ministro de Economía de la dictadura: “Debemos seguir jugando el gran partido del proceso nacional, en el cual el triunfo final va a depender no sólo del gobierno sino del esfuerzo y participación de cada uno de los argentinos. Juntos lograremos la victoria”.

El proceso era el Proceso de Reorganización Nacional, el pomposo título con que la dictadura definía su propio destino manifiesto. Mientras los buenos augurios políticos quedaban en manos del funcionario civil más representativo del régimen militar, las conjeturas sobre el valor simbólico que se le atribuía al torneo corrían por cuenta de la prensa deportiva. La realización del Mundial era para ese sector una conquista suprema y ayudaba a mitigar los males de todos, según la visión de Juan de Biase, el responsable de la sección Deportes de Clarín: “Es probable que, en lo individual y en lo colectivo, nos haga olvidar durante un mes de la problemática personal y nacional. Aceptémoslo. Es cierto”, escribió el 1º de junio.